
Cuentan las malas lenguas (o las buenas, según se mire) que un día, hace mucho tiempo, estaba Dios aburrido (más que nada porque estaba solo) y se le ocurrió crear el mundo. Y de paso, ya que estaba, después de trabajar 6 días en su gran obra, pensó en descansar, inventando así el fin de semana (o weekend, que es más cool). El plan era guay: 6 días currando duro (luego se redujeron a 5 por presión de los sindicatos y la patronal) y luego un descansito para dedicarse a uno mismo y a contemplar los frutos de su trabajo. ¡¡Claro!! Como se nota que Dios no tenía amigos, ni novia, ni familia ni nada. Porque si los hubiera tenido, de descansar nada: el séptimo día hubiera tenido boda… o bautizo… o cena de ex-compañeros de la facultad… o algo.
Y claro, como yo sí que tengo familia, novia, familia de la novia, amigos (alguno habrá por ahí) y todo eso, ya hace casi un mes que no sé lo que es tener un fin de semana libre… y lo que me queda. Les resumo:
Lo último que saben de mí, aparte de que María se sacó el carnet, fue que pasé el fin de semana del 19-20 de abril de acampada compartida con 150 personas. Agréguenle a eso un viaje de ida y vuelta a Torrent para asistir a la boda de los tíos de mi Futura y tendrán un fin de semana altamente estresante. Pero eso no es todo, amigos. Porque lo típico cuando uno vuelve de acampada es llegar a casita, derrumbarse en el primer sillón/sofá/taza-del-w.c. que pilla y disfrutar luego de la ducha del milenio. Pues como aun no estaba yo bastante quemado de la combinación acampada+enlace, el destino me llevó de Benagéber directamente al ensayo de cantos para las Bodas de Plata de mis venerables suegros. Total, que a eso de las 9 de la noche aun llevaba yo puesta la pañoleta y la camiseta de SuperJunior (por cierto, este sábado de nuevo a la venta por 8 euretes).
El fin de semana siguiente (26-27 de abril), empezó prematuro: el viernes 25 por la noche Bodorrios de Plata por todo lo alto de los Srs. de Veguer. Me salto toda la crónica del evento (para no aburrirles) y les diré simplemente que a las 5 de la madrugada me derrumbaba en mi cama bien misado, bien cenado, bien bebido (sin excesos) y bien reído. Y a las 9 de la mañana, volvía a abrir los ojerosos ojos para vivir un día intensivo Junior con preparación de campamento (promete, como siempre), comida improvisada con Carles y Gema y tarde de sábado (como siempre, por otra parte). Cualquiera de ustedes me dirá: “Pobret, qué marcha lleva”. Pero aun no hemos acabado, ¡qué va! Aun queda la noche del sábado (reunión del grupo de novios con cabezadas somnolientas en el hombro de María) y el domingo, con el bautizo de mi ahijado político, Jaime, como plato estrella. En resumen, entre pitos, flautas, convites, primos llorones, regalos perdidos y Schweppes para rebajar, a las 12 de la noche del domingo-lunes servidor aun iba por el mundo.
Pero, como no hay dos sin tres, el pasado fin de semana (3-4 de mayo) también tuvo tute… y para más inri, puente. El puente estuvo protagonizado, en primera instancia, por un romántico idilio con mi ordenador en aras de realizar una Unidad Didáctica que aun llevo entre manos (¡¡ya queda menos!!). Pero, por fin, llegó el fin de semana. Empezamos con la despedida de soltero de Felipe, vivida a tiempo parcial y con el Juniors a caballo. Por la noche, una vez renuncié a la fiesta preceptiva en la Joy (això me faltava), tocaba cumplir de buena gana con mis obligaciones de novio torrentí: la Enrramà. Y claro, esas cosas se acaban alargando hasta, pongamos, las 4 de la mañana. Pero no pasa nada, ¿verdad? Porque al día siguiente es domingo y se puede descansar, ¿no? A no ser que el Cuñao sea Clavari del Rosari y te invite amablemente a hacerle de barrero y llevar la Marededeu (que ya les digo yo que pesa lo suyo) de buena mañana. Y luego, misa… y comida familiar… y tertulia… y guardería de los Romeu… y procesión… y cena familiar…
… Y este sábado el Día Junior Arciprestal (si el tiempo lo permite)… y dentro de dos fines de semana toca limpieza de campamento, reunión de padres para las pañoletas, cumpleaños, comuniones… y al siguiente boda de Felipe y María… y al siguiente Imposición de Pañoletas y 40 aniversari (recuerden visitar la página; la encontrarán en el blogroll)… y al siguiente…
¡¡Buuf!! Mejor dejo de pensarlo que ya me estoy cansando. Suerte que entre semana no tengo nada que hacer salvo los 3000 trabajitos que mis amables profesores me van mandando…
Si seguimos así acabaré poniéndome en huelga.
Hilo musical: ¿Quién me ha robado el mes de abril? (Joaquín Sabina). …y amenaza con robarme el de mayo.






