Un kit-kat

benageber.jpg 

Eso es lo que voy a tomarme los próximos 10 días. Un kit-kat que me aleje del mundanal ruido, de la telebasura, de los fichajes fallidos del Valencia, del culebrón del entrenador del Madrid, de vaciar la garrafa del aire acondicionado, de lo mal que está el mundo, del bombazo limpio en tierras de oriente, de las playas saturadas, de las rebajas del Bonaire y de los ordenadores. Un kit-kat de 10 días para disfrutar de lo que de verdad importa: de las personas, de la naturaleza, de las risas, de los amigos, de la falta de vergüenza, de Dios.

Para los que aún no lo hayan pillado, mañana, a eso de las 8 y media, el menda saldrá de su casa cargado de mochilón, mochililla, guitarra (Andrea) y pañoleta rumbo a Benagéber para disfrutar del enésimo campamento de mi vida. Así, a ojo de buen cubero, digamos que éste que mañana se inicia será mi décima experiencia campamentera parroquial (sin contar las múltiples experiencias en Educo). Y, para que negarlo, este campamento va a ser muy especial para mí (además de porque puede ser el último como Junior), más por la gente que va a faltar que por otra cosa. Que no se me enfaden los que van a compartir estos días conmigo (somos un equipazo, chavales), pero uno, ya mayor y de costumbres fijas, echará de menos los líos amorosos con Elena y los triángulos con Antonio (Gobin Hood, Aladdin, el camarlengo…), los “momentos de relax” con Gema y Elena (por cierto, el de este año será el primer campamento junior libre de humos de la historia), la competitividad de Miriam… En fin, que va a ser, para mí, un campamento algo diferente, pero no se me asusten. Seguro que, al final, como siempre, podremos decir que ha sido un campamento para enmarcar y para no olvidar. Y seguro que, el último día, las lágrimas brotarán de mis ojillos a chorro. Seguro.

Pero, bueno que me despisto y me alargo más de la cuenta. El caso es que me voy y, salvo que en Benageber haya wifi (cualquiera sabe, ahora hay cobertura y todo), van a estar sin saber de mí hasta el día 14 por lo menos. Lo dicho, no intenten comunicarse conmigo (a no ser que sea Pablo con mi nota de religión). Si cumplen la promesa, yo a cambio volveré el sábado 14 (o domingo 15, depende de lo hecho polvo que esté) con la crónica del campamento.

¡¡¡Que nos vaya bonito!!!

P.D. No me he olvidado de María. También a ella la echaré de menos, pero menos (valga la rendendundancia) porque el día 10 llegará a Benagéber en compañía de los juveniles. Seguro que su campamento será otro éxito.

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~ por Gerardo en julio 3, 2007.

6 comentarios to “Un kit-kat”

  1. JOROÑA, JOROÑA…

    EL VIERNES ESTOY ALLI!!!!!!!!!!

  2. DÍA 1 SIN AMIGOS: CABRÓN

  3. DÍA 9 SIN AMIGOS Y CURRANDO… QUE TE DIVIERTAS.. CABRÓN

  4. algun día actualitzaràs????

  5. creooo Q es un sitioo enorMe i super cooool

  6. el mircoles sty allii!! jaja y vosotros noooo joderosss

    Os quiero cabrones

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