El día de la victoria

victoria.jpg 

Ayer fue el día con mayor felicidad por metro cuadrado de los últimos cuatro años. Ibas por la calle y veías el buen rollo flotar sobre las cabezas de la gente. Todo el mundo era inmune; podías decirle a un tío “¡¡cara de moco!!” y a él le daba igual porque estaba feliz (que conste que, por si acaso, no hice la prueba). Sí, amigos, los pájaritos cantaban, las nubes se levantaban, la gente sonreía abrazada y todo quisque iba por ahí caminando a saltitos como si fuera Heidi porque el día anterior había ganado. Da igual que hablemos de blancos, negros, amarillos, multicolores, altos, bajos, achaparrados, zurdos, diestros, estrábicos o cojitrancos. Todo el mundo había ganado en las elecciones… o eso le habían dicho. Y no me refiero a la gaita esa de “la fiesta de la democracia que debe enorgullecernos a todos y colmarnos de alegría”, no; todo el mundo se sentía ganador de verdad.

Hombre, esta claro que los que son del color del que tuvo más votos sí que ganaron, ¿no? Porque esto es como la Liga, que la gana el que tiene más puntos. Ahí la fiesta estaba justificada: las banderitas, las rimas ingeniosas (me encanta la del “ista, ista, ista…”; se estrujaron el cerebro los tíos), la musiquita, el mogollón de gente… Vamos, que habían ganado y tenían todas las de la ley para montarse un guateque que ni “La fiesta de Blas”.

Pero es que te ibas al barrio de enfrente pensando: “pobretes, estarán ahí todos de bajón, llorando, tumbados por las aceras…”… ¡¡Y una leche!! ¡¡Pero si la montaron más gorda que los otros!! A ver, ¿no habíais perdido? “¿Nosotros? ¡¡Qué va, si hemos recortado taitantos puntos y hemos sumado muchicientos votos!!”. Y estaban ahí todos con sus banderitas, su música de pachanga (que solo faltaba Santi el de la farmacia para que pareciera la Joy), sus rimas tontas (quién iba a pensar que había tantas palabras que rimasen con embustero). ¡¡Llevaban un cachondeo…!! Si hasta le gastaban coñas al candidato. Le decían: “¡¡Presidente, presidente!!” ¡¡Qué jodíos; como no sea de la escalera!! Y yo a lo mío: “Pero, ¿no han ganado los otros?”. Y me decían: “¡¡Qué va, si nuestro partido está ahora más fuerte que nunca!!” ¿Más que cuando ganásteis? Pues si que sois raros. Es como si yo digo ahora que el Valencia está más fuerte que nunca porque tiene más puntos que la semana pasada, ¡¡hay que jorobarse!!

Pero yo, que soy morboso, seguía buscando a alguien que estuviera chungo, a alguien que hubiera perdido. ¿Y dónde buscar? Pues, si los de antes decían que habáin ganado porque habían recortado, habrá que buscar a los que han sido recortados, ¿no? A los que han perdido la mitad de votos y de escaños (palabra fea donde las haya) y esas cosas. Allí ya veías que no estaban de subidón, eso sí, pero ¿perder? ¡¡Ni de coña, hombre!! Como mucho alguno te decía que no eran los resultados esperados… pero, además, como no es culpa suya, no pasa nada. Porque esa es otra: nadie pierde y nadie tiene la culpa. La tendrán los votantes que les han abandonado pero ¿ellos? Ellos no, hombre. Siguiendo con el símil futbolero es como si vas a Mestalla un día de partido y te lo encuentras vacío. “Oye, ¿dónde está la gente?”. “Es que no han venido, ¿sabes? Pero no pasa nada porque se han ido todos a ver al Numancia, que juega contra el Madrid, a ver si le gana”.

Lo dicho, que después de “la fiesta de la democracia” nadie perdió… bueno, yo sí. Yo perdí la paciencia esperando a que alguien tuviera las santas narices de reconocer que, a lo mejor, casualmente, era posible admitir que existía la probabilidad de que algo debía de haber hecho mal. ¡¡Ingénuo de mí!!

P.D. Hablando de perder la paciencia, mis estimados falleros de la Plaza debieron perderla hace mucho tiempo. No se me ocurre otra solución para que el domingo pasado (día 9, recuerden) ya tuvieran la mitad de su “grandioso” monumento plantado. Creo que los de Nou Campanar se han puesto a temblar.

Hilo musical: It’s better people (Oasis). Me viene a la cabeza.

Hilo musical bis (sin que sirva de precedente): Baila el chiki-chiki (Rodolfo Chikiliquatre. Y a mucha honra.

Anuncios

~ por Gerardo en marzo 11, 2008.

2 comentarios to “El día de la victoria”

  1. Ya estamos otra vez con la vaguería…

  2. Ya va, ¡¡ansioso!!
    ¡¡Què poca paciència!!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: